Hay un requisito europeo que entró en plena vigencia hace un año, que no aparece en ningún despacho aduanero, y que sin embargo ya se está colando en las negociaciones de tus compradores: la accesibilidad de tu sitio web. Se llama European Accessibility Act, y la mayoría de los exportadores latinoamericanos todavía no la tiene en el radar.
Qué es y desde cuándo rige
La European Accessibility Act (EAA, Directiva UE 2019/882) entró en plena vigencia el 28 de junio de 2025. Hace obligatorios los criterios de la norma técnica EN 301 549, que incorpora las WCAG 2.1 nivel AA del W3C: que tu contenido sea perceptible, operable, comprensible y robusto para personas con discapacidad visual, auditiva, motora o cognitiva.
En la práctica: texto alternativo en imágenes, contraste de color suficiente, navegación completa por teclado, compatibilidad con lectores de pantalla, subtítulos en videos, y formularios con etiquetas y mensajes de error claros.
¿Por qué te aplica si exportás desde LATAM?
La EAA aplica a los servicios digitales que se ofrecen en la UE, no solo a las empresas con oficina en Europa. Si tenés un e-commerce, un portal de clientes o un catálogo con cotización online accesible desde Europa, entrás en el alcance aunque tu empresa esté en Córdoba o en Santiago.
Los sitios B2B puramente institucionales tienen una clasificación menos clara — pero la tendencia de las autoridades es ampliar el alcance, no restringirlo. Y para vos hay tres razones concretas más allá de la multa:
- Due diligence del comprador. Los importadores y cámaras sectoriales europeas incluyen la EAA en sus questionnaires de EU-readiness desde 2025. Un portal no accesible es un punto de fricción en la negociación.
- Presión en cascada. El importador europeo que trabaje con vos puede recibir presión de sus propios reguladores si opera con plataformas de proveedores no conformes.
- La declaración de accesibilidad es verificable desde afuera. La norma exige publicar una declaración indicando qué criterios cumplís, cuáles no, y tu plan de remediación. Su ausencia es, en sí misma, un incumplimiento — y se detecta de forma pasiva, sin pedirte nada.
Qué se revisa (y se puede ver sin login)
- Texto alternativo en imágenes informativas.
- Contraste de color: mínimo 4.5:1 para texto normal (WCAG 1.4.3).
- Navegación por teclado: todo lo interactivo, alcanzable sin mouse.
- Etiquetas en formularios: cada campo con su
<label>. - Declaración de accesibilidad: que exista, siga la plantilla estándar y tenga fecha de revisión.
- Estructura de encabezados (H1–H6), roles ARIA, subtítulos en videos y foco visible.
Qué te conviene hacer (rinde rápido)
- Corré una auditoría automatizada gratis: la extensión axe DevTools (Chrome/Firefox) o Google Lighthouse te marcan en minutos qué criterios WCAG 2.1 AA fallás.
- Publicá una declaración de accesibilidad, aunque tengas incumplimientos: tenerla con un plan de remediación es mucho mejor que no tenerla. Hay plantilla de la WAI (W3C).
- Arrancá por lo de alto impacto: alt text faltante, etiquetas de formularios y contraste de color son las fallas más comunes y las más fáciles de corregir.
Dónde entra AptoEU
Nuestro reporte corre la parte detectable de forma pasiva de la EAA (vía axe-core + revisión asistida) sobre tu sitio público: te dice qué criterios WCAG fallás, si tenés —o te falta— la declaración de accesibilidad, y cómo se vería tu portal ante el equipo de compliance de un comprador europeo. Es un screening, no una auditoría de accesibilidad certificada: te da el punto de partida priorizado para que lo resuelvas antes de que sea un “no” en la mesa de negociación.
¿Querés ver cómo da tu sitio? Pedí tu reporte o mirá un reporte de ejemplo.